lunes, 8 de agosto de 2011

Adiós.


Mil  pisadas azotan mi corazón, cuando te alejas lentamente de mi vida, de mi pecho , dejaste de inundar mi boca de besos, arroyo de pasión vertida a borbollones por el barranco de la locura, que hoy no tiene destino, y se muere en la sequía de tus besos y palabras que ya no son mas frutos de este inmenso amor que cae del cielo como ave herida, dejando de volar.




Entonces después de un abrazo y un chau, me marche derrotado, creyendo que mis palabras no fueron suficientes, que mi lucha por tu amor ya no valía ni lo que cuesta un ladrillo, ni para volver a reconstruir nuestro amor, me di cuenta que mi lucha por ti, después de nuestro adiós no eran nada frente a la situación, que la confianza y mi amor no son más que detalles que por la pasión hice , entonces… me di cuenta  que debes ser libre, porque aunque seamos muy distintos, lo único que sé  es solo que te amo, y aunque tu digas que no existe el amor a esta edad, serás ese amor que duele en la soledad, pero que sana al recordar, solamente mi corazón no para de sangrar, desde un 25 de noviembre, hasta hoy. Entonces  buscare ya la droga prohibida de mi mundo, para parar las hemorragia y así continuar con la vida aun ya no estando a mi lado.

No hay comentarios: