Dudar, a eso me refiero. A poner en tela de juicio a la verdad. Me refiero a hacer de una duda el motivo principal de tu vida, a averiguar otras razones pero no hallarlas, solo dudas. Solo abismos. Precipicios, eso es, eso siento. Me encuentro a un abismo de lo que quiero. Mi propia fantasía se encuentra lejos, muy lejos. Todos tenemos una, eso está claro, el caso es encontrarla. Porque se esconde, tu utopía o felicidad o puerta de escape o energía o como quieras llamarlo no lo sé, simplemente se esconde como si te temiera de verdad, como si fueses a causarle algún daño, como si le matases haciéndole habitar en ti.
Supongo que por esa circunstancia es imposible retener a la felicidad eternamente, porque tiene miedo de el cuerpo en el que habita, porque simplemente quiere huir, alejarse, marcharse. A fin de cuentas todos seamos abstractos o concretos, buscamos la libertad.
Las dudas vuelven a encerrarme, vuelvo a hablar sin pensar. Pero es que creo que es así, si la felicidad se encontrara cómoda de verdad en un cuerpo se quedaría en él eternamente, incluso después de la muerte de ese cuerpo, sin embargo no lo hace. Solo aparece a veces, cada cierto periodo de tiempo, cuando se cansa de andar merodeando por el espacio como un alma en pena. Lo peor es que un fantasma tiene mucha libertad, y a fin de cuentas es eso. La felicidad es como un fantasma, hay que estar un poco loco para conseguir verla.

2 comentarios:
vaya
es un tanto interesante (en ambos sentidos) tu manera de pensar sobre ciertos aspectos...
Lo pensare, pero, no por mi, si no por ti.
me encanta esto por que uno no sabe si tine lo ue desea y si vive en lo real o ficticio aparentando cosas o simplemente mostrandola :D
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